Mil noventa y cinco días
Hola a todos. Hoy quiero romper una lanza en pos de todas aquellas personas a las que la tristeza, también conocida por el alias de "pena", en estos momentos atormenta y hace sus vidas languidecer sin compasión alguna. Hoy quiero transmitir un conocimiento, en un humilde intento de aliviar un poco a esas personas que ahora adolecen de ella, un conocimiento que, si bien ya tenía constancia de él, permanecía dormido e ignorado en algún lugar en lo profundo de mi ser, y que, como el burro, a fuerza de palos he llegado a comprender. Hoy hace mil noventa y cinco días, que si bien tal cifra da la impresión sonora de ser algo cuantificablemente de importancia, en realidad, según la circunstancia aplicada a ella, es más bien poca cosa. Pero bueno, como decía, hoy hace mil noventa y cinco días que cierta persona, que parafraseando al inmortal Cervantes di...